Cinco maneras fáciles y baratas de ahorrar agua en una vivienda

El consumo de agua en una vivienda repercute de manera sensible en el bolsillo de sus habitantes. Actitudes como mantener el grifo abierto de manera innecesaria en actividades cotidianas y diarias, sobre todo a la hora de ducharse, de lavarse los dientes o tirar de la cadena de la cisterna, supone un aumento del gasto que es fácilmente reducible.

Además, controlar el gasto en consumo de agua es una prioridad a la hora de combatir el cambio climático. El agua potable es un recurso finito y su despilfarro en millones de hogares afecta de manera significativa en procesos en la naturaleza.

Métodos sencillos

Actualmente existen en el mercado opciones más que suficientes para controlar el consumo de agua en una vivienda. No se trata solo de elegir la ducha en lugar del baño, escoger programas cortos en la lavadora y, además, aprovechar cada lavado, o usar el lavavajillas en lugar de fregar a mano (el consumo de agua es unas diez veces inferior usando el electrodoméstico.

Aquí ofrecemos algunos métodos sencillos con los que el ahorro en el consumo de agua será inmediato. Además, para su instalación no es preciso hacer obras, por lo que el coste es mínimo.

Grifos termostáticos: Su uso permite regular la temperatura del agua de forma instantánea. Con ello se evita dejarla correr hasta que alcance la temperatura que nos resulte más agradable. Y siempre podemos dejar el grifo a esa temperatura. Además, en las versiones más actuales cuentan con una opción ECO que permite reducir el caudal sin que el usuario apenas note la diferencia.

Válvulas reguladoras de caudal: Se instalan en los latiguillos de los grifos y se encargan de regular el paso del agua siempre teniendo en cuenta la presión. El consumo de agua se puede reducir casi a la mitad. Además contribuyen al mantenimiento de los electrodomésticos evitando que una subida excesiva de la presión del agua afecte a su rendimiento.

Mecanismos varios

Igualmente existen varios mecanismos que contribuyen de forma significativa a reducir el gasto en la cisterna del baño. Hay que tener en cuenta que cada vez que se usa se van por el desagüe unos 30 litros de agua, parte de ellos de forma innecesaria.

Existen varios mecanismos que permiten lograr un importante ahorro en este aspecto. Destacan el pulsador de doble descarga, el pulsador de descarga interrumpida, el limitador de descarga o el limitador de llenado.

Otra opción es la instalación de perlizadores, también conocidos como aireadores, en todos los grifos. Se trata de un simple mecanismo que mediante la introducción de aire en la corriente de agua hace disminuir el caudal que sale por el grifo y la presión de dicho caudal. Su uso permite ahorrar entre un 40 % y un 70 % de agua.

Más sofisticado es el sistema de recirculación del agua. Es un sistema que se instala debajo de los grifos en la cocina o el lavabo y que obliga al agua a circular por las tuberías retornando al calentador hasta que alcanza la temperatura mínima de35 grados. Solo a partir de entonces, sale por el grifo. De esta manera se evita que el usuario deje correr el agua fría que se pierde por el desagüe, hasta que salga a la temperatura deseada.



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